#aokijump #10 the aoki jet from San Francisco to las Vegas may 25 2012 (Taken with instagram)
Lo irónico de esto es que escuchaba “Stayin’ alive” mientras lo vi.
ah ah ah ah tururuuuu
hahahahaahaha
(Source: frederatorbooks)
Este fue uno de los fines de semana en los que creo que perdí y gané.
Pero creo que siempre y cuando las pérdidas vengan acompañadas de una ganancia son mejores.
Tuve absolutamente todos los sentimientos del mundo, llegó un punto en el que me sentía muy grande, básicamente el centro de algo y la ciudad me demostró que no. Tuve que ver algo tan colosal de manera tan pequeña para hacerme sentir de nuevo insignificante; No me puedo comparar, no me puedo enaltecer. Siempre habrá maneras de resaltar, sin embargo las que yo estaba utilizando no eran las adecuadas. Fue como un “wipe out”. El creer en mi de otra manera, el creer en él de otra manera, el ver reflejado mi futuro, mi presente, mis sueños en el cielo y gran parte en sus ojos, ver que tengo futuro, sin embargo me hace falta carácter.
Soy de esas personas que postergan mucho, que a veces toma decisiones insignificantes porque cree que aún no es tiempo de hacer algo grande. Siempre es tiempo. No lo puedo perder ya que todo se va de un momento a otro, inclusive las ganas.
En fin, es poca la gente que actualmente está conmigo, tan poca que puedo contarla con los dedos de las manos, pero son las que valen la pena, hace un año pasó un caos, me quede sola y a un año de eso he construido mucho, pero a la vez he dejado muchas promesas en el aire.
Ya voy a cumplir 20 y no se si quiero hacerlo, no por los años, sino que no se que es lo que esto verdaderamente implica. Además me doy cuenta que sólo hay un par de personas con las que quiero compartir este día y una de ellas ni si quiera puede estar conmigo. Lo odio ¿Algún día dejaré de llorar por eso? No me quiero arrepentir, quiero dejar de quejarme y disfrutar las oportunidades que se me están presentando. Justo hoy, un mes: cuenta regresiva. Otra vez es volver a empezar, creo que 20 es una cantidad significativa, pero más lo son todos esos recuerdos que se vienen sobre mí. Debo sonreír más, agradecer lo bueno y dejar de llorar. Aunque sea poca gente son mis pilares y sin ellos no podría.
Gracias si aún están conmigo.
Gracias si acaban de llegar y planean quedarse.
Igualmente, hoy, en este preciso momento siento que no hay nadie en el cuarto, pero mañana tendré que salir, y espero encontrarte con esa sonrisa y con un mensaje de “buenos días” y así comenzar la reacción.